AJOLOTE     EL AJOLOTE ILUSTRADO

       Los ajolotes no saben de matemáticas
           
                                            por Luis Jhon

basado en una entrevista con Dr. Luis Zambrano

Todo es matematizable

Xólotl es un ajolote que se las sabe todas todas. Conoce hasta los más oscuros rincones de los canales de Xochimilco. Su graffiti adorna hasta el más viejo neumático de esas profundidades. Y en las chinampas más mugrosas lo han rociado con letales herbicidas e insecticidas. Pero aún no se ha enfrentado a la más poderosa herramienta de la mente humana: las matemáticas.

Xólotl se ríe. Le han dicho que no es para tanto. Sin embargo hay personas como el Dr. Luis Zambrano, encargado del Laboratorio de Restauración Ecológica en el Instituto de Biología de la UNAM que no están jugando cuando dicen “todo es matematizable”.

¿Todo? Xólotl, en gesto burlón, toma una lata de basura y la junta con otra lata de basura y dice con sarcasmo: “sí, claro: ‘uno’ más ‘uno’ es igual a ‘dos’”.

Como por arte de magia, un enorme martillo se materializa y valiéndose de dos certeros golpes acaba con las latas. Xólotl, aterrado, escucha las palabras del biólogo: “es la herramienta más poderosa para hacer descripciones de toda la naturaleza, bajo esa idea, todo es matematizable”.

¿Cuántas matemáticas hay?

Xólotl, repuesto del susto, toma la iniciativa –es un ajolote muy valiente- y con una cuerda que encontró en el lodoso fondo del canal, ata al gigantesco martillo. Y cuando cree que lo tiene inutilizado, el doctor Zambrano lanza un dato más: existen muchas matemáticas, tantas que puedes decidir “qué matemática utilizar para describir qué tipo de fenómeno (...) distintas formas de acercarte a estudiar un fenómeno de la naturaleza”.

Es decir que hay tantas matemáticas como se le puedan ocurrir a la imaginación. Así es que un ojo hace su aparición frente a la atónita mirada de Xólotl y se dedica a observar la cuerda y ¡zás!, el ojo se convierte en tijera y corta la cuerda. El martillo, libre de nuevo, vuelve a destruir todas las latas que encuentra a su paso.

Xólotl ahora está desesperado. Y huye entre unas plantas acuáticas. ¿Adónde se habrá ido?

Modelos de predicción

La idea de que todo en la naturaleza puede ser descrito a través de las matemáticas viene, como explica el Dr. Zambrano, desde Pitágoras, un filósofo griego que incluso pretendió formar una religión alrededor del número.
A diferencia de la física, sigue explicando el biólogo, donde se pueden realizar teorías unificadoras (por eso tienen un Newton o un Einstein), e incluso predecir cuándo es que una estrella se convertirá en un quasar, en biología la cantidad de variables es tan grande y está todo tan relacionado (no se pueden aislar) que lo primero que uno debe aprender a decir es “depende”.

¿Adónde se habrá ido Xólotl? El doctor Zambrano diría: “depende”.

Con un mapa de los canales de Xochimilco al frente, el doctor explica que cada pixel del mapa representa un espacio. En él se reúne una serie de datos como niveles de contaminación, profundidad, luz, y si alguna vez en ese sector se encontró –o no- un ajolote. Para esto tuvieron que tomarse numerosas muestras a lo largo del tiempo. Los datos se ingresaron a la computadora y gracias a ciertas fórmulas matemáticas ahora se tiene información con la cual se puede decir dónde es que probablemente se encuentre Xólotl.

Y efectivamente, Xólotl observa, sorprendido, que el martillo ha hecho su aparición. Satisfecho, el dr. Zambrano comenta que en la biología el uso de “las matemáticas comenzó verdaderamente con las computadoras”. Es muy complejo el trabajo que se debe realizar con ellas.

El martillo se dedica a aplastar basura y Xólotl se da cuenta de que esta herramienta le puede ser útil. Y contemplando su labor no se da cuenta de que atrás suyo ha aparecido una enorme y voraz tilapia.

En la actualidad, el Instituto de Biología de la UNAM cuenta con modelos matemáticos de aproximadamente un cuarto de las dinámicas que implican la supervivencia del ajolote. Y, tomando en cuenta únicamente a este batracio, se sabe que existe un sesenta por ciento de probabilidades de que en diez años aún se le encuentre con vida. Este resultado, obviamente, cambia a medida que se incorporan otras dinámicas, como la de los depredadores: la tilapia es uno de ellos y el Dr. Zambrano los está monitoreando.

Xólotl voltea espantado y cuando la tilapia abre la boca, una red aparece y se lleva al peligroso pez.

Se trata de conocer las dinámicas de las especies que permitan saber hacia dónde se dirigen ecosistemas como el de Xochimilco y, por lo tanto, qué hacer para prevenir futuros problemas: “las matemáticas son herramientas para prevenir acciones que incluso pueden ayudar a los tomadores de decisiones”, concluye el biólogo.

Xólotl se siente un poco más seguro y se reúne con otros más de su especie y se van nadando entre las plantas acuáticas, saludando a los acociles y tantas otras especies que aún están en riesgo de extinción.